Los 10 mandamientos de la corrección de textos son consejos prácticos y reglas de oro para corregir textos como lo hace un verdadero corrector profesional. Si necesitas corregir una novela, un libro de poemas, un manual, una autobiografía, un libro de superación personal o cualquier otra obra de ficción o de no ficción, has encontrado agua en el desierto. Continúa leyendo y descubrirás trucos y secretos para corregir tu propio libro como lo haría un verdadero corrector de estilo.
Tabla de contenidos
Trucos para corregir textos: atención a estos consejos
La corrección de estilo puede ser una tarea compleja si no sabes cómo encarar el proceso. Estas son las mejores estrategias para darle previsibilidad al trabajo y hacerlo rápido y bien:
#1. No modificar el texto solo «porque sí»
Este es el principal error de novato al tratar de corregir un libro: abrimos el documento y empezamos a cambiar cosas sin ton ni son, con la idea de «mejorar» el texto. ¿Mejorarlo según quién?
Esta curiosidad de lengua te sorprenderá: salvo casos graves, la mayoría de los textos vienen con una cantidad moderada de errores. Esto quiere decir que no hay que cambiar algo en cada oración solo para cumplir una supuesta cuota de trabajo.
El resultado final de una buena corrección debería respetar la inmensa mayoría del texto original y cambiar solamente lo mínimo e indispensable. Corregir un texto no es cambiar cosas solo por cambiarlas. ¡No metas mano porque sí!
#2. No dar nada por sabido de antemano
Otro error de principiante en la corrección de textos es confiarse y creer que sabemos más de lo que en realidad sabemos. Recordamos mal una regla ortográfica aprendida en la escuela y empezamos a basarnos en ella para «corregir» un libro. ¿El resultado? El texto queda repleto de errores nuevos que agregamos en la supuesta corrección que hicimos.
Si vas a confiar en tus conocimientos de lengua, debes «entrenar» todo el tiempo. Nadie nace sabiendo ortografía y gramática, hay que aprender y repasar lo aprendido de manera constante. Más de una vez creemos saber de memoria una regla de escritura y, cuando vamos a ver qué dice la RAE, descubrimos que hemos arrastrado un espantoso error durante veinte o treinta años. ¡Qué vergüenza!

#3. Dudar sistemáticamente de todo el texto
El tercero de los diez mandamientos de la corrección dice que debemos someter todo el texto a una duda sistemática. Ya que no vamos a cambiar nada solamente por cambiarlo (primer mandamiento) ni vamos a dar nada por sabido (segundo mandamiento), la opción más lógica es preguntarse qué tenemos que hacer para corregir esa parte del texto en la que estamos trabajando.
La duda debe ser sistemática, una pregunta tras otra hasta resolverlas todas. ¿Está bien la mayúscula inicial en esta palabra? ¿Lleva tilde esta letra? ¿Qué signo hay que poner aquí?… Preguntando se llega a Roma.
#4. Consultar el diccionario de la RAE todo el tiempo
El Diccionario de la lengua española (también conocido como DLE) es tu aliado principal al momento de corregir un texto porque es la fuente de consulta básica. La mayoría de las dudas de lengua se resuelven en el diccionario de la RAE, sobre todo las ortográficas.
El DLE está repleto de información clara y bien organizada. ¿Esta palabra es un adverbio o un adjetivo? ¿De qué género es este sustantivo? ¿Qué otros significados tiene este verbo? ¿Cómo sería un ejemplo de uso de este término? Estas y muchas otras dudas se resuelven al instante usando el diccionario de la RAE.
DATO EXTRA: ¿Sabías que existen muchos diccionarios y recursos de la Real Academia Española, además del clásico diccionario? Descubre la lista completa.
#5. Usar Control de cambios
El Control de cambios de Word es la mejor forma de llevar un registro exhaustivo de todas las modificaciones que hagas en el texto.
Cuando activas esta función, el documento de tu libro se convierte en un archivo enriquecido donde puedes ver la versión original (antes de los cambios) y la versión actual (con las correcciones que hayas hecho). También verás un destacado tipográfico en todas aquellas partes del texto que hayas cambiado.
Si nunca usaste Control de cambios, hazlo ahora mismo y libera todo tu potencial como corrector de textos.
#6. Hacer un respaldo constante del archivo
Todos conocemos la triste historia de ese colega escritor que, en un descuido fatal, perdió el manuscrito inédito de su esforzada novela. El robo o la falla de un dispositivo informático ocurren con cierta frecuencia y hay que estar atentos para no tener que llorar después sobre la leche derramada…
Guarda el archivo de tu libro en un drive de internet, en una memoria USB, en una casilla de correo electrónico… También puedes enviárselo a personas de tu más absoluta confianza para contar con una copia extra de respaldo.
Cualquiera sea el método que elijas, no te dejes estar y guarda copias de seguridad sistemáticas de tu libro.
#7. Llevar un apunte sobre particularidades del texto
Cada texto tiene características especiales que lo distinguen de los demás. Las particularidades de cada obra literaria dependen del tema, el lenguaje elegido, las palabras usuales y muchos otros factores.
Por ejemplo, un texto sobre la Edad Media dirá muchas veces la palabra «reino». Ahora bien, ¿corresponde usar mayúscula inicial en nombres como «reino de León» o está bien la minúscula? Este es solo un ejemplo al azar y lo que tú vayas anotando en ese apunte es algo particular de tu texto.
#8. Consultar a la Fundéu
La Fundéu es la Fundación del Español Urgente. Es una organización dedicada a resolver las dudas frecuentes de los hablantes y cuenta con asesoría directa de la Real Academia Española.
Lo bueno de la Fundéu es que está llena de respuestas a las preguntas que los usuarios le vienen haciendo a lo largo de los años, reunidas en su enorme base de datos. La Fundéu contiene información de calidad fácil de entender por los hablantes que no sean necesariamente expertos en la lengua española.
#9. Buscar y reemplazar texto automáticamente
La función de Word Buscar y reemplazar te permite corregir los errores frecuentes de manera automatizada. Esto podría parecer arte de magia para ti si no lo habías visto antes.
Si tu sistema está en español, usa el atajo de teclado Ctrl + L para buscar y reemplazar lo que quieras en tu texto. Por ejemplo, si escribiste el nombre de tu personaje con un error o simplemente quieres cambiarlo por uno mejor, solo búscalo y reemplázalo por el nuevo. Esta función también te permite buscar palabras con mala ortografía y otros signos como guiones, comas y hasta espacios tipográficos.
¡ATENCIÓN! No hagas clic en «Reemplazar todo», haz los reemplazos uno por uno revisando cada caso con paciencia.
#10. Corregir todo al menos dos veces
Los escritores tenemos una tendencia bastante incómoda a no terminar de corregir nunca. Al propio Borges se le atribuye una cita famosa: «Publico para dejar de corregir».
La corrección de textos propios requiere tomar cierta distancia de lo que nosotros mismos hemos escrito. En otras palabras, tenemos que abandonar la mentalidad de escritor para asumir la del corrector.
Establecer un número finito de correcciones, por ejemplo, dos o tres, le da previsibilidad al proceso y nos ayuda a ponerle un broche de cierre al trabajo literario.
Corrige tu propio libro
Empezar a corregir tu libro ya mismo será un poco más fácil siguiendo al pie de la letra los 10 mandamientos de la corrección de textos. Si necesitas una corrección profesional, puedes acceder a nuestra calculadora de precios para obtener un presupuesto al instante.
Cómo corregir un libro
La corrección de libros es un trabajo delicado que requiere conocimientos teóricos y experiencia. No puedes corregir tu obra si no sabes nada de lengua porque no podrás descubrir dónde están los errores.
Cómo no corregir un texto
La peor manera de corregir textos es cambiar cosas solo por cambiarlas, hacer modificaciones arbitrarias sin un criterio firme o sin ningún criterio, directamente.
¿Secretos de la corrección de estilo?
No hay magia que valga cuando quieres corregir un libro. Explora el documento, descubre sus particularidades y confía en los recursos de la RAE para resolver todas tus dudas lingüísticas.
Los 10 mandamientos de la corrección de textos: recuerda estos consejos
¿Cómo se corrige un libro? Estas son algunas claves importantes:
#1. No te confíes, duda de todo
No se puede corregir un libro recordando de memoria todas las reglas de escritura. La memoria humana es tramposa y volátil. Repasa las normas ortográficas y gramaticales antes de hacer el más mínimo cambio.
#2. Usa el diccionario de la RAE siempre
El DLE es tu primera fuente de consulta y está lleno de información útil, clara y concisa. ¡Recuerda que el mataburros no muerde!
#3. Guarda tu archivo periódicamente
Basta de tragedias cotidianas en las que un pobre escritor pierde la única copia de su preciado manuscrito. Haz un respaldo constante del documento cada día, cada hora…
#4. Usa funciones automatizadas de Word
Las principales son el Control de cambios y el comando Buscar y reemplazar. Estas funciones te permiten ahorrar tiempo, pero no reemplazan la mirada atenta del corrector humano. Evita abusar de estos recursos, empléalos con sabiduría.
#5. Establece un límite de correcciones
Recuerda que no tienes la eternidad para corregir tu libro. Dos correcciones completas deberían ser suficientes. Calcula cuánto tiempo te lleva corregir una página, un capítulo o una cantidad determinada de caracteres y establece un plazo límite para terminar el trabajo.
Muy pronto podrás ahondar en estos y otros secretos de la corrección de textos a través de nuestro curso teórico y práctico de corrección de estilo para escritores. ¡Estate atento a las novedades!
